¿Qué pasa con el comercio? Perjudica a millones de personas que viven en la pobreza.
No tiene por qué ser así. El comercio es un intercambio de bienes y servicios, y un intercambio equitativo entre dos personas es uno de los motores más básicos del crecimiento y el desarrollo. Ahora bien, el comercio en términos desiguales es dañino e injusto, genera y perpetúa la desigualdad. Demasiado a menudo conduce a la pobreza, la violencia, la desesperanza y la muerte.
La Organización Mundial del Comercio es la organización más importante en cuanto al establecimiento de las normas del comercio mundial. En la actualidad está intentando finalizar su última ronda de negociaciones. De los beneficios que la OMC pretende aportar, son pocos los que llegan a los pobres. Reconociendo este hecho, se lanzó esta ronda como “la ronda del desarrollo” y se declaró explícitamente que “las necesidades y los intereses ... de los países en desarrollo” estarían en su centro[1]. Desgraciadamente, no ha resultado ser así.
Una reunión del Consejo General de la OMC tendrá lugar este mes de julio en Ginebra. Los negociadores intentarán conseguir “una primera aproximación” al acuerdo final. Los temas serán tratados mediante un lenguaje muy técnico y una jerga llena de siglas: ‘compartimentos’ de varios colores, CPI (FIP, por sus siglas en inglés) y fórmulas no lineales de reducción de tarifas. Esto ha hecho que para el público general sea prácticamente imposible entender las negociaciones. Pero tras esta jerga hay mucho contenido y el resultado puede tener consecuencias enormes.
La liberalización del comercio ha costado al África Subsahariana US$ 272 billones durante los últimos 20 años, según revela un estudio econométrico encargado por Christian Aid[2]. Con esta cantidad se podría haber liquidado la deuda de todos los países de la región y todavía habría quedado más que suficiente para vacunar a todos los niños y para que pudiesen ir al colegio. Se trata de una crítica demoledora.
No obstante, la OMC sigue promoviendo la liberalización. O, por lo menos, un tipo de liberalización. La liberalización implica abrir mercados y acabar con el proteccionismo. Pero existe más de una forma de proteger algo. Puedes protegerlo mediante obstáculos externos o puedes proporcionar un apoyo que le dé ventaja. Por tanto, si quieres proteger a los agricultores de tu país puedes imponer una tarifa sobre las importaciones agrícolas competidoras (un arancel) o puedes proporcionar a tus agricultores subsidios, infraestructura y créditos (obstáculos no arancelarios). Aunque la segunda opción solo es válida para los países ricos, las negociaciones de la OMC se centran en los aranceles y no en los subsidios. La política resultante – “nosotros subsidiamos – vosotros liberalizáis” ha ocasionado una drástica deterioración en las condiciones comerciales de los productores pobres. Los países pobres exigen al unísono que los países ricos corten los subsidios que protegen sus mercados antes de intentar imponer más reducciones arancelarias.
Los países del África Subsahariana tienen en la actualidad unos aranceles muy bajos, pero su desarrollo ha sufrido un colapso. Por otra parte, los países con altos niveles de proteccionismo tampoco se han desarrollado mucho. Los países con una protección moderada, utilizada de forma estratégica, son los que han crecido.
Para que las negociaciones de la OMC sean una verdadera ronda del desarrollo deben permitir que los países pobres puedan escoger políticas que promuevan el desarrollo y reduzcan la pobreza. Los países con economías pequeñas y vulnerables tienen unas necesidades distintas de las de los países con economías fuertes y poderosas. Para que los países pobres puedan sobrevivir es
[1] Declaración ministerial de la OMC. Doha: OMC, 14 de noviembre de 2001. Disponible en:
http://www.wto.org/spanish/thewto_s/minist_s/min01_s/mindecl_s.htm
[2] Claire Melamed, The economics of failture: the real cost of ‘free’ trade for poor countries. London: Christian Aid, 2005. Disponible en inglés en: http://www.christianaid.org.uk/indepth/506liberalisation/index.htm
sábado, 15 de marzo de 2008
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