ULA celebró sus 223 años
*** El sábado pasado la Universidad de Los Andes celebró sus 223 años de fundada, sin embargo la soledad reinó en los ambientes universitarios, no hubo celebración ni ofrenda alguna. Los actos fueron trasladados para el lunes, los cuales más que académicos fueron políticos debido a la cantidad de candidatos y representantes de distintos partidos que se acercaron al Rectorado para formar parte de la fotografía oficial.
Este año el aniversario de la Universidad de Los Andes no se celebró como todos los años es decir el 29 de marzo. Tampoco el 19 de marzo, Día de San José, patrono de los trabajadores universitarios, se celebró ese día.
Este año esas dos importantes fechas para los universitarios se celebraron el 31 de marzo. Las razones se desconocen, aunque se presume que la actividad política de Léster Rodríguez en su intención de convertirse en gobernador de Mérida, no le permitió perder un sábado de campaña electoral para dedicarlo a la universidad.
De acuerdo al Programa Oficial se desarrolló una Misa en la Basílica Menor de Mérida y posteriormente una Ofrenda Floral ante la estatua ecuestre de Simón Bolívar en la principal plaza de la ciudad. De allí, los presentes se dirigieron al edificio del Rectorado para ofrendar una corona de flores al mentor de la universidad, Fray Juan Ramos de Lora.
Poco a poco se fueron llenando los espacios con pocos profesores activos, destacaban los candidatos a Autoridades Universitarias, algunos jubilados, muy pocos trabajadores y un grupo más extenso conformado por estudiantes, y es que igualmente las autoridades decidieron efectuar el Acto de Proclamación y Juramentación de la nueva junta directiva de la Federación de Centros Universitarios.
Pero los actos no queda hasta aquí, en horas de la tarde las autoridades recibieron en el Aula Magna a los trabajadores y obreros que en el 2008 llegan a los 10, 15, 20 y 25 años de servicios, además del otorgamiento de la Orden “Juan Nepomuceno Pages Monsant , máxima distinción que concede la universidad a su personal técnico, administrativo y de servicios. Lamentablemente el acto de los trabajadores pasó sin pena ni gloria, reflejo de ello es que en el portal de la Universidad de Los Andes no existe información al respecto.
En el Rectorado se observó la presencia de José Mendoza Angulo y de Genry Vargas quienes en su condición de Rectores de la universidad deben ser invitados a formar parte de la foto oficial y de las ofrendas, pero lamentablemente no se les tomó en cuenta.
Igualmente estuvieron candidatos actuales al cargo de Rector como Manuel Hernández, a quien igualmente se le dejó a un lado sin considerar que un día se desempeñó como Decano de la Facultad de Medicina.
Entre los candidatos a Vicerrector Académico se observó la presencia de Manuel Dager y Mauro Briceño. Su presencia prácticamente fue inadvertida por el Equipo Rectoral y los encargados del protocolo.
Los invitados sin tarjeta fueron los políticos entre ellos Simón Valdez, Américo Sulbarán, Pedro Izarra, Jorge Uzcátegui y Lubin Díaz, además de la presencia de Leopoldo López, alcalde de Chacao, le dieron el aire político a unos actos eminentemente universitarios.
La Universidad Central de Venezuela (UCV) fue representada por los estudiantes Ricardo Sánchez, presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) y Freddy Guevara, presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social, presencia que no se discute, puesto que vinieron a presenciar la proclamación y juramentación de dos valientes mujeres: Liliana Guerrero y Aymara Rivas, quienes se convirtieron en las primeras féminas en asumir los cargos de Presidenta y Vicepresidenta de la FCU en estos 223 años de la universidad andina.
Esas mujeres con mucho trabajo y sacrificio lograron en buena lid derrotar la formula oficialista, por ello debían celebrar a lo grande, pero de ahora en adelante deben mantenerse firmes en la defensa de los estudiantes y de su institución frente a las decisiones del gobierno de querer intervenir la universidad venezolana mediante decretos presidenciales o resoluciones ministeriales.
Caos en la ciudad
La desorganización no solo se planificó en los ambientes universitarios. La colocación de una tarima en plena avenida Tulio Febres Cordero creo un verdadero caos en la ciudad y lamentablemente el ciudadano común, aquel que no tiene nada que ver con la universidad, se llevó la peor parte.
La gente se vio en la imperiosa necesidad de caminar largas cuadras para llegar al centro de la ciudad, además de soportar las largas colas, el inclemente sol, debieron aguantar la actitud de los responsables de la tarima que ocupó los dos canales de la avenida.
Es el caso que los señores responsables decidieron colocar cinta amarilla, sí de esa que se usa cuando se presentan accidentes de tránsito o hechos de violencia con saldos trágicos, entre los parales de la tarima y la cerca de la FCU con la cual impedían el transito de los peatones.
Aquellas personas que osaron caminar por el sitio, fueron calificados de “metidos” y “necios”, sin que los representantes de la empresa responsable de la colocación de la tarima entendieran que las aceras se hicieron para los peatones y que ayer lunes todos salen de sus casas a trabajar, igual que ellos, pero sin causas molestias a los demás. (Judith Vega. Fotos: Benjamín López- Mérida Digital)
martes, 1 de abril de 2008
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